Descripción
Durante el periodo Sengoku, un hanyō llamado InuYasha había robado la perla de las cuatro almas (la Shikon no Tama) con el objetivo de convertirse en un yōkai completo, sin embargo, su plan es frustrado debido a que una sacerdotisa llamada Kikyō, utilizando sus últimas fuerzas, le disparó una flecha sagrada, clavándolo en el árbol Goshinboku, dejándolo paralizado y dormido por los posteriores 50 años mientras que la sacerdotisa, antes de morir, había pedido que su cuerpo sea quemado junto con la joya.10